¿Se tatuaban los Pictos? (I)

El affaire de Álora ha venido a evidenciar lo poco que conocemos de los Pictos, incluso a nivel académico, son más dudas que certezas las que genera este enigmático pueblo… Si es que podemos considerarlo un pueblo propiamente dicho.

Los Pictos, nos generan tantísimas dudas, que ni siquiera lo más comúnmente aceptado sobre ellos puede darse por cierto al 100%. Algunos autores piensan que los tatuajes que les dieron nombre son un mito, una afirmación de César sobre los Britanos que otros historiadores posteriores convirtieron en un lugar común para hablar de los habitantes de Britania. ¿Qué pensáis vosotros?

Roma debió empezar a contactar con los Pictos a lo largo del siglo III, la primera mención de este pueblo bajo ese nombre es del año 297 y se la debemos a Eumenios, que afirma “los Britanos ya estaban acostumbrados a los semidesnudos Pictos e Irlandeses como sus enemigos“(1). Los Britanos, en esta época, ya formaban parte del Imperio Romano y se enfrentaban al peligro de las incursiones de los bárbaros que vivían más al norte y más al oeste. Con el fin de proteger a la nueva provincia de sus peligrosos vecinos, a lo largo del siglo segundo se levantaron el Muro de Adriano y, unas décadas más tarde, el de Antonino. A lo largo de su construcción y en los años siguientes, los militares destacados en esa frontera, debieron tener la oportunidad de observar a las tribus no romanizadas que vivían en el norte y, de esa observación, podría proceder el nombre de Picti (literalmente los pintados), que parece más un apodo descriptivo que un etnónimo propiamente dicho. Eese tipo de nombres son habituales en el lenguaje militar y, a través del cine, algunos se han hecho hueco incluso en nuestro vocabulario (Pieles-rojas por nativo americano; Gerrys por alemanes; Charlies por vietnamitas…). Seguramente, cuando los Romanos hablaban de Pictos se referían a una serie de pueblos no romanizados, asentados en el nordeste de la actual Escocia, cuya característica común más aparente sería la de llevar sus cuerpos decorados. Sus vecinos occidentales, los Es-cotos, los llamaban Cruithne cuya etimología no está clara aunque algunos han sugerido que significaría el pueblo de las figuras, lo que vendría a significar lo mismo que Pictos.

Pero toda esa extensa historiografía clásica sobre los Britanos con los cuerpos teñidos de azul, podría derivarse únicamente de la primera referencia que encontramos a esa práctica en De Bello Gallico de Julio César, repetida de forma erudita hasta la saciedad por otros historiadores posteriores hasta convertirla en un tópico sobre los Britanos, al menos esa es la tesis que defiende Richard Dibon-Smith en su artículo The Pictish Tattoo: The Origins of a Myth (2). César nos cuenta que: “Todos los britanos se tiñen el cuerpo con vitrum, que da un tinte de color azul, que les confiere un aspecto más terrible en batalla”. Ese vitrum normalmente se traduciría como ‘vidrio’, pero es obvio que César se está refiriendo a algún tipo de tinte que deja la piel del color del vidrio, azulada. Así, ese vitrum, suele identificarse con el uso del glasto (Isatis Tinctoria), una planta que produce un tinte azul.

No olvidemos que este comentario de César es producto de una observación directa de los Britanos. Según Dibon-Smith los historiadores romanos posteriores se limitarán a citar e interpretar las palabras escritas por César sobre este asunto, no ofrecerán datos nuevos ni fidedignos sobre esta pintoresca costumbre britana. El primero en volver a mencionar de nuevo esta costumbre será Pomponio Mela que escribe “se desconoce la razón por la cual pintan sus cuerpos de azul” (3). Si de verdad su única fuente de conocimiento sobre los Britanos es César, parece no recordar lo observado por éste, porque César sí da una razón inequívoca para el teñido de la piel: el tener un aspecto más terrible en batalla. Podemos encontrar otras referencias similares o inspiradas por la de César en diversos textos de Ovidio, Marcial y Silio Itálico. Además, César, no nos habla de tatuajes, nos habla de Britanos que se tiñen la piel ¿Cuándo encontramos la primera referencia explícita al tatuaje? Tendremos que esperar hasta el siglo III para que Solinus escriba sobre Britania y nos cuente: “Esa región es en parte mantenida por los bárbaros, que desde la infancia tienen diferentes imágenes de animales hábilmente implantados en su cuerpos, de modo que a medida que el hombre crece, crecen las marcas pintadas en él” (4). Solinus vuelve a decirnos que los Britanos se pintan el cuerpo, pero afirma que esas marcas son permanentes, se hacen en la infancia y crecen a medida que el individuo crece, Solinus nos está hablando de tatuajes. Herodiano vuelve a insistir en la misma idea, aunque no tan explícitamente, diciendo de los habitantes del norte de Britania “no llevan ropa, para que no oculte las figuras dibujadas en su cuerpo” (5). Parece estar hablando de marcas permanentes y no de mera pintura corporal, que sería más lógico usar en determinados rituales y no en la vida cotidiana

Claudiano insiste, una vez más, en la idea de las marcas corporales permanentes, asociadas, aquí ya por primera vez, a los Pictos: “las extrañas marcas tatuadas sobre la cara de los pictos moribundos”(6), además, en la misma obra, el poeta personifica a Britania como una mujer “con sus mejillas tatuadas”. Claudiano utiliza esas descripciones un una narración de cómo el general Estilicón, uno de sus principales mecenas, reprime la rebelión de Escotos y Pictos en el año 398. ¿Teniendo, Estilicón, esa experiencia directa sobre el terreno pasaría por alto los excesos poéticos de Claudiano? Cabe suponer que , pese a que el fin último del poeta sea ensalzar la figura heroica de su mecenas, éste no necesitaría tolerar esas licencias poéticas a la hora de describir el barbarismo de los enemigos derrotados derrotados. Por otro lado, Claudiano, no usa el tatuaje para exagerar en general el barbarismo de todos los enemigos de su promotor, de los Escotos no dice que estén tatuados, lo dice concretamente de los Pictos. Hemos llegado así a Escocia y al pueblo europeo más paradigmáticamente unido al tatuaje: los Pictos.

Ilustración: Carga de Caballería Auxiliar contra los Caledones de Seán Ó’Brógáin

(1) Eumenio: Panegyrici Latini

(2) Richard Dibon-Smith The Pictish Tattoo: The Origins of a Myth

(3) Pomponio Mela De Situ Orbis

(4) Solinus De Mirabilibus Mundi

(5) Herodiano Historiarum, Libro IV

(6) Claudiano De Bello Getico XXVI

 

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