Aplique de Plata Vikingo del Siglo IX

Hoy, os traigo una anécdota personal que me ha hecho recordar la célebre máxima de Óscar Wilde: la vida imita al arte. Después de muchos meses sin hacerlo, me he metido en Ebay a ojear antigüedades, nunca se sabe qué se puede encontrar uno en ese mercado persa, a veces gangas, a veces buenas reproducciones a precios exorbitantes y, otras veces, falsificaciones absurdas… aunque yo me limito a usar esa plataforma para comprar casi exclusivamente libros, reconozco que me gusta perder el tiempo buscando esas piezas escandalosamente falsas (todos tenemos nuestros vicios). Esta tarde encontré este aplique de plata vikingo que ha hecho que me ría un buen rato.

Un bonito dragón, que según el vendedor representa al mítico Fafnir, que él data como del siglo IX y por el que pide 380£. Os estaréis preguntando que dónde está la puñetera gracia del asunto. La gracia está en que yo, hace unos 6 años, empecé a intentar hacer ilustraciones usando los estilos del arte nórdico, llevaba mucho tiempo dibujando arte celta pero los estilos vikingos se me resistían. Fue una temporada de hacer muchos bocetos (la mayoría de ellos acabó en la papelera) y de estrujarme bastante las meninges, intentando familiarizarme con las reglas de esos estilos (que son anárquicos si los comparamos con el arte celta, donde todo es geométricamente claro). Uno de mis primeros diseños que no acabo en la papelera fue este pequeño dragón, que dibujé sobre una lámina de pizarra con rotuladores Posca.

¿Veis el parecido? Seguro que sí. Cuando encontré, en Ebay, el aplique de plata del siglo IX una sonrisa burlona se dibujó en mi cara…

La verdad es que nunca había estado muy orgulloso de ese pequeño dragón, era un paso en la dirección correcta pero aún me quedaba mucho camino por recorrer. Sin embargo, algún avispado timador, supuso que era lo suficientemente bueno como para hacerlo pasar por una auténtica antigüedad vikinga valorada en 380£ más gastos de envío… O, quizás, yo viajé astralmente 1200 años hacia atrás en el tiempo, para copiarle ese dragón a algún joyero vikingo con limitado talento para el dibujo. El caso es que le mandé un email al vendedor, para pedirle información adicional sobre la pieza y, ahora, la ha retirado de la venta. Me tendré que quedar con la duda de saber si él es un timador o yo puedo viajar en el tiempo.

El fake de la cruz picta de Álora

Hoy un amigo mío ha compartido en facebook una noticia sobre la ‘cruz celta de Álora‘ (puedes ver la noticia original aquí). Según parece, esta estela, fue encontrada de forma casual en 2003, cerca de la localidad malagueña de Álora y tiempo más tarde fue donada al museo de historia local por la persona que la había encontrado.

He de reconocer que, a pesar de ser un auténtico friki en lo que se refiere al arte celta, jamás había oído mencionar dicha pieza ni había leído ninguna referencia sobre ella. Lo más sorprendente de todo es que parece auténtica, no es la cruz celta que estamos acostumbrados a ver en las películas, sino que es una cruz picta muy tosca y con una ornamentación enigmática. Si alguien hubiese querido labrar una cruz celta para hacerla aparecer en un contexto exótico (Málaga), intentando hacerla pasar por una pieza arqueológica seguramente habría labrado una cruz con un diseño menos complicado.

Según nos narra Mónica Arrizabalaga en su artículo para ABC la arqueóloga responsable del Museo Municipal de Álora, Dª María José Sánchez, no dudaba de la autenticidad de la pieza pero no encontraba una explicación de cómo podría haber llegado hasta Álora tal estela celta. Es ahí, donde el historiador antequerano D. Isidoro Otero, plantea la hipótesis de que esa cruz esté relacionada con Sir James Douglas y su participación en la toma del Castillo de Teba, acción militar en la que dicho caballero escocés y la mayoría de sus hombres perecen. Según el señor Otero los huesos y el corazón embalsamado de Sir James fueron llevados de nuevo a Escocia por los escoceses que sobrevivieron a la toma de Teba, pero el resto de su cuerpo debió de ser enterrado cerca de Álora y sus hombres bien pudieron levantar una lápida para honrar el sepulcro de su señor, una lápida labrada con ornamentos de inequívoco origen celta.

Cruz celta, con las características de las que se erigían en el noroeste de Escocia; caballero escocés muerto en batalla al que homenajean sus hombres… Todo parece encajar de una forma perfecta, más si tenemos en cuenta que hablamos de Álora en Málaga ¿Con qué otra cosa podría relacionarse la estela celta del museo? Casi todos parecen haber pasado por alto que la Batalla de Teba, y por tanto la muerte de Sir James Douglas, se produjeron en 1329; las estelas pictas con las que parece tener paralelismos la de Álora se labraron entre el siglo VI y el IX. En el mejor de los casos hay una brecha de 400 años entre la expedición de Sir James Douglas y las cruces de ese estilo. Ni la  señora Sánchez, responsable del museo, ni el señor Otero han prestado atención a un  pequeño detalle de 4 siglos.

Que haya ese desfase de 400 años entre el paso del caballero escocés por Álora y el estilo de la pieza escultórica sólo descarta que ambos estén relacionados, pero la estela podría seguir siendo auténtica… pero desgraciadamente no lo es, parece auténtica pero es un a falsificación. Su estilo tosco y poco elegante, su iconografía enigmática, su estilo inequívocamente picto parecen confirmar su autenticidad pero en realidad sólo confirman su falsedad, porque la de Álora es una copia exacta, una reproducción de la Inchbrayock Cross que actualmente puede verse en el Montrose Museum de Escocia.

¿Quién se ha molestado en organizar esta gigantesca broma? Alguien con mucho tiempo libre y un conocimiento del arte medieval escocés bastante amplio, la de Inchbrayock no es una cruz muy conocida, pero no soy capaz de entender cómo su reproducción ha pasado años en el Museo de Álora sin haberse comprobado su autenticidad, a mí me ha llevado una tarde de domingo. Es una pena, porque la de Sir Douglas es una de esas historias que me fascina y tenía pensado contarla en este blog.

Foto de la Cruz de Álora: Juan José Acedo (Museo de Álora)